Consideraciones del lenguaje publicitario

Publicado en por Javier García Renedo

La principal función de la Publicidad es comunicar notoriedad al servicio o producto que publicita. Para ello crea o potencia una imagen y puede generar un texto, slogan, o varios nutriéndose de lenguaje publicitario. Algunas consideraciones del fascinate lenguaje publicitario.

El lenguaje publicitario, previa determinación del target group, es decir del público objetivo al que va dirigido, debe considerar para una buena aplicación:

1.- Denominación. Nombrar o poner un nombre al producto o servicio. Una mala denominación puede condicionar y devaluar todo el proceso.

2.- Predicación. Predicar, crear atributos al producto o servicio. Para tan fascinadora tarea hay que nutrirse de la semántica para atribuir significados al significante producto/servicio y, en el buen uso de la retórica con la que ya Aristóteles persuadía. Un buen ejemplo lo hallamos en las creativas y muy publicitarias Greguerías de Ramón Gómez de la Serna.

3.- Implicación. Implicar al consumidor. Hacer coincidir las necesidades del público objetivo con el universo simbólico del consumo.

Un buen slogan no debe admitir ni réplicas, ni corolarios. Dos buenos ejemplos de sloganes en los que se ha aplicado este proceso:

1.- Beba coca-cola.
2.- Calsberg, posiblemente la mejor cerveza del mundo.

Conclusiones no exentas de cierta polémica:

  • El lenguaje publicitario no trata de convencer al potencial consumidor, sólo trata de persuadirle.
  • Hay un determinado periodismo que aplica la metodología del lenguaje publicitario para con sus lectores, en concreto la prensa deportiva parcial. Ésta intenta persuadir mediante un periodismo muy publicitario a su ya muy implicada audiencia.
Un operario en una escalera junto a una valla publicitaria blanca
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Etiquetado en Marketing

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